Santiago
Bilbao
(Pleamar)
“Atrás
del mar,
donde la materia
es
luz y nada más... “
(“Pleamar
de Águilas” Invisible)
(Una
apuesta)
el
amor es una apuesta
al
no sé qué y al no sé dónde
sobrevivo
no
sé cómo y no sé cuánto
lo
escribo
no
sé cuándo ni por qué
(Cardiograma)
Fálico,
médico, ese
corazón
que llevo:
dice
es mejor
tener
que dar.
Sádico,
histérico, otro
corazón
deseo:
sepa
abrir la puerta
para
ir a jugar.
(Perdurable)
perdurable
audible
responsable
libre
como
el
pájaro
o
el ojo
el
atajo
para
convertirse
perdurable
audible
responsable
libre
(Fauna)
Como
esperma de agua florecida,
el
creciente rodeo de la danza,
maravilla
de faz que no alcanza
suprimir
la injusticia cometida.
Como
lazo de tierra dolorida
que
se nutre de desesperanza,
ya
no late, ni dura la confianza
hace
tiempo fuera prometida.
Como
encarnación, prisión de vida,
tambalea
su cuerpo en la balanza,
se
asemeja pero no es semejanza,
la
mejor promesa es no cumplida.
Como
trémolo de angustia invertida,
sólo
cabe pensar en la añoranza
de
deseos de signos de crianza,
los
complejos de fauna enloquecida.
(Lava)
Si
la carne pide más
al
desgarrarse,
si
se torna obsesiva
en
la entrega,
ya
ni el tiempo
lava
las heridas.
(Una
invitación)
Víspera
en la víspera del fuego,
aguardo
la señal, es tiempo;
y
así precavido me contento
con
empatar el venenoso juego.
Rímel
en el rimel de tus ojos,
nunca
pude ver mirada igual;
ni
a flor de piel ni de antojos
resistir
la belleza natural.
Grieta
en la grieta de las cosas,
prefiero
al desamor, el vil pecado,
ya
que desde joven me fue dado
el
amargo perfume de las rosas.
Templo
en el templo prisionero,
flojo
en el telón de Panacea;
en
esclavo ávido de miedo,
una
invitación a la Odisea.
(Ansiedades)
La
peor
pesadilla
del
después:
ahora.
(No
hay)
no
hay hora como la del temblor
ni
cielo como el del pecaminoso.
no
hay sangre como la que el amor
derrama
con un vértigo asombroso.
no
hay vida como esa la de andar
paseándose
siempre fugitivo.
no
hay llanto como ese al despertar
en
grito de bebé recién nacido.
(Héroes)
Colosal
destino
de
los héroes
que
las lluvias,
verticales
balas,
no
apagarán
ni
en la derrota.
(Brújulo)
lo
lúdico. lo trágico. lo mágico. lo púdico.
lo
intrépido. mediático. asmático. telúrico.
lo
cíclico. lo inerme. lo vegetal. lo errante.
lo
insólito. frenético. lo básico. lo úrico.
lo
óxido. patético. lo esencial. distante.
lo
tónico. lo idílico. lo efímero. lo irónico.
lo
fálico. lo estrecho. lo ávido. lo cálido.
lo
sádico. lo puro. lo tierno. lo perverso.
lo
tácito. lo mórbido. lo ético. selvático.
ecléctico
empacho. tan mágico tan brújulo.
lo
estable. lo hábito. lo estético. apático.
lo
esdrújulo. lo alérgico. lo ácido. lisérgico.
(Los
violines)
En
la ciénaga aprecio los violines
y
la música es tan decorosa,
se
suscita casi temerosa,
que
desata todos los piolines.
Los
aprecio también en los confines
y
se vuelve aún más estrepitosa.
la
otra música, esa temblorosa,
de
colores y perfumes afines.
En
la ciénaga encuentro los rufianes
que
impusieron la orgía populosa,
coerción
demasiado impetuosa,
defensiva,
más tarde los guardianes
se
aburrieron y se hicieron imanes,
a
captar la sabia deliciosa
de
esas notas, ópera ostentosa,
hecha,
por y para infames.
(Vacila)
mientras
mis ojos se suicidan a oscuras
el
enloquecedor llanto del cielo vigila.
húmedas
huestes (del cuerpo) inmaduras
vierten
suspenso: la llama titila.
será
que las estrellas ya no son puras.
o
que el sueño pierde su fiel color lila.
mis
nubes a veces se creen tan duras
y
así me disipan: la mente vacila.